Muchas empresas, comercios y comunidades reducen su actividad o incluso cierran completamente durante varias semanas. Sin embargo, los sistemas de presión de agua —bombas, grupos de presión, presostatos y acumuladores— siguen ahí, y si no se gestionan correctamente durante la ausencia, pueden provocar sorpresas desagradables a la vuelta. En Servipresión, te explicamos cómo dejar tu instalación en “modo pausa” sin poner en riesgo su funcionamiento.
Por qué debes preparar tu grupo de presión antes de ausentarte
Aunque el sistema no esté en uso diario, su exposición a temperaturas elevadas, humedad o fallos eléctricos puede desencadenar:
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Sobrecargas por encendidos innecesarios
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Fugas no detectadas
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Presiones inestables al reiniciar
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Obstrucciones por sedimentos o cal
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Averías por inactividad prolongada
Preparar adecuadamente tu instalación de presión es tan importante como cerrar bien la puerta de tu negocio o programar la alarma.
Pasos para dejar tu sistema de presión listo durante el cierre
1. Desconecta el equipo si no es necesario mantener el suministro
Si no hay consumo de agua previsto durante tu ausencia:
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Desconecta el grupo de presión desde el cuadro eléctrico.
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Cierra las válvulas de entrada y salida de agua.
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Purga el sistema si es recomendable según el modelo.
Esto evita que la bomba se active por pequeñas pérdidas o fluctuaciones de presión, ahorrando energía y evitando desgaste.
2. Mantén activo el sistema si necesitas suministro mínimo
En algunos casos (sistemas de riego automático, climatización, piscinas…), necesitas mantener una presión mínima. En estos casos:
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Revisa bien los presostatos y el sistema de control automático.
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Asegúrate de que no haya fugas que puedan activar el equipo repetidamente.
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Programa los temporizadores y revisa la presión del vaso de expansión.
3. Limpieza previa al cierre
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Limpia filtros, revisa válvulas y purga el aire del sistema si es necesario.
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Elimina restos de cal o sedimentos acumulados.
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Si el sistema está en exterior, retira hojas o residuos que puedan afectar a la ventilación.
4. Protección frente al calor
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Evita la exposición directa al sol colocando una lona transpirable si la bomba está al aire libre.
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Verifica que el espacio donde se ubica la instalación esté ventilado.
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Si hay posibilidad de sobrecalentamiento, considera instalar un ventilador auxiliar temporal.
5. Supervisión remota o revisiones periódicas
Si el cierre va a ser prolongado y el sistema debe permanecer activo, puede ser útil:
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Instalar un sensor de presión o consumo que envíe alertas.
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Programar una revisión de mantenimiento con técnicos profesionales durante tu ausencia.
En Servipresión, ofrecemos mantenimientos programados y revisiones de control para evitar que una parada mal planificada cause averías.
Qué hacer al volver de vacaciones
Al regresar, es importante reactivar el sistema paso a paso:
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Abre válvulas y purga aire si ha estado cerrado.
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Revisa presión y caudal inicial.
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Verifica que no haya pérdidas, ruidos o encendidos anómalos.
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Espera unos minutos tras el primer arranque para comprobar estabilidad.
Prevenir es proteger: no apagues y olvides
Una bomba parada durante semanas no siempre arranca como el primer día si no se ha preparado bien. Las piezas pueden agarrotarse, las juntas resecarse o los sensores perder sensibilidad. Una puesta en pausa bien hecha garantiza una puesta en marcha sin complicaciones.
En Servipresión, te ayudamos a proteger tu instalación incluso cuando tú no estás. Ya sea para preparar el cierre o para revisar al regreso, nuestro equipo está disponible para cuidar lo que sostiene tu presión.
