En julio, con las temperaturas en su punto más alto, las bombas de agua y grupos de presión trabajan al límite en muchas instalaciones: viviendas, comunidades, industrias y sistemas de riego. Este esfuerzo constante, combinado con el calor extremo, puede provocar fallos inesperados si no se ha realizado una preparación adecuada. En Servipresión, expertos en instalación, mantenimiento y reparación de sistemas de presión, te contamos cuáles son las averías más frecuentes en esta época del año y cómo puedes evitarlas.
Por qué las bombas sufren más en verano
Durante los meses calurosos, las bombas de agua funcionan con mayor frecuencia debido a:
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Mayor consumo en viviendas (duchas, piscinas, aire acondicionado, riego…)
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Necesidades de refrigeración en procesos industriales
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Mayor evaporación en depósitos o aljibes
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Aumento de la presión atmosférica que afecta a la succión
Todo esto genera una sobrecarga térmica que, si no se gestiona correctamente, puede derivar en daños internos, reducción del rendimiento o incluso paradas totales del sistema.
Principales averías en bombas de agua en verano
1. Sobrecalentamiento del motor
El calor ambiental más el funcionamiento continuo del motor puede provocar:
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Disparo térmico frecuente
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Degradación del bobinado
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Reducción de la vida útil del motor
Cómo prevenirlo: asegúrate de que la bomba está en una zona ventilada, no expuesta al sol directo, y limpia de polvo o residuos. Considera instalar sistemas de ventilación adicional si está en espacios cerrados.
2. Cavitación
Es uno de los fallos más destructivos. Se produce cuando la bomba succiona agua con aire o a presiones muy bajas, generando burbujas que implosionan en el interior de la bomba.
Síntomas: ruido metálico, vibraciones, reducción del caudal, desgaste del impulsor.
Prevención: mantener el nivel del agua por encima del mínimo, revisar filtros y válvulas de retención, y evitar succión excesiva.
3. Pérdida de presión o caudal
Puede deberse a un filtro obstruido, válvulas defectuosas o desgaste en el impulsor.
Prevención: revisar filtros, limpiar depósitos, comprobar el estado del impulsor y válvulas.
4. Fallo en el presostato o sistema de control
El calor afecta también a los componentes electrónicos y sensores de presión. Un presostato averiado puede provocar encendidos constantes o no activar la bomba cuando se necesita.
Prevención: revisar el calibrado del presostato, el estado de los cables y el aislamiento.
5. Fugas o rotura de juntas
Las juntas pueden expandirse o deteriorarse con el calor, generando pequeñas fugas que, con el tiempo, afectan al rendimiento o provocan daños en el sistema.
Prevención: inspección visual periódica, sustitución de juntas desgastadas, uso de sellantes adecuados para alta temperatura.
Consejos generales de mantenimiento en verano
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Revisa la presión del vaso de expansión si tu sistema lo incluye.
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Programa el funcionamiento en horas de menor calor si usas temporizadores.
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No dejes la bomba funcionando en seco: siempre debe haber agua en el circuito.
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Realiza limpiezas preventivas en filtros, aljibes y conducciones.
¿Cuándo llamar a un profesional?
Si notas cualquiera de estos síntomas:
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Sonidos extraños o vibraciones inusuales
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Paradas continuas sin motivo
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Caída repentina de presión
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Aumento en el consumo eléctrico
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Olor a quemado o sobrecalentamiento evidente
Contactar a tiempo con un técnico especializado puede evitar daños mayores y prolongar la vida útil de tu equipo.
En Servipresión, solucionamos antes de que se complique
Nuestro equipo técnico está preparado para actuar rápidamente, diagnosticar con precisión y ofrecer soluciones efectivas para evitar que el calor del verano se convierta en una avería costosa.
Realizamos revisiones, reparaciones, sustituciones y mantenimiento de bombas de agua y grupos de presión en viviendas, comunidades, negocios e industrias.
